Día 23 de Enero de 2008Ayer en el trabajo me lo curré.
Entró un hombre de 39 años aproximadamente, pelo blanco, alto, musculoso, guapo, atractivo... se veía muy interesante. Me empezó a preguntar sobre ciertos muebles antiguos. No había duda, entendía del tema, era experto en decoración.
No comprendía que hacía preguntando a un chico como yo... un inexperto, supongo que quiso formarme un poco.
Cuando estaba saliendo por la puerta se dio la vuelta hacia mí, me agarro de la mano y me dio una tarjeta con su nombre y teléfono.
En cuanto salí del trabajo, le llamé, me dijo que me estaba esperando para cenar. Me subí en el coche y me dirigí a su casa; allí estaba el esperándome en la puerta.
Cuando vi su mirada hacia mí lo entendí, era de deseo, tenía ganas de follarme…
Me llevo directamente al salón allí tenía la mesa con solo una copa de globo llena de vino.
Me agarró del cuello y me besó, yo le seguí. Besaba de bien que no me lo creía, tenía la sensación de que me quería... empecé a pensar que estaría siempre con él, me hice una paja mental muy grande.
En ese momento agarro la copa con una elegancia total y se bebió un trago. “Acariciaba suavemente con la yema del dedo índice el borde de la copa... lo hacia una forma tan sensual que cada vez que miraba me daba un escalofrío que me recorría todo el cuerpo, me estremecía, estaba como hipnotizado mientras que el dejaba caer una sádica sonrisa...
La volvió a dejar lentamente en la mesa, me levantó con sus fuertes brazos y me tiró al sofá. Me empezó a sacar la ropa y yo a él. Estaba tan excitado que no sabía ni que hacer; cerca había un candelabro lleno de velas, sujetó una de ellas, me sentía húmedo y me la empezó a meter… Era del tamaño que yo necesitaba, era mi primera vez... gritaba de dolor pero también de placer; no paraba, la metía rápido y la sacaba, la empezó a mover de lado a lado, ese "sentir" me encantaba. Ya no aguantaba más, me corrí en ese momento, estaba a su merced... no me di cuenta del cambio de instrumento de tan placentera tortura, se sujetó la polla y me la metió…
Era la primera polla que veía y era enorme, me costó que entrara, sentía partirme, pero él seguía... no le importaba.
Al cabo de un rato me puso a cuatro patas como a un perro, me agarró de los brazos y me los llevó hacia atrás.Él seguía dándome, lo notaba muy adentro, esas fuertes idas y venidas, yo gritaba como nunca había gritado. Me volvió a levantar, yo apenas tenía fuerzas… parecía un pañuelo usado, se sentó en una silla y me colocó como si de un muñeco se tratárase.
Me puse a llorar por que veía que sólo quería follarme, no paraban de caerme las lágrimas pero el seguía percutiéndome. La ilusión que me había hecho del amor a primera vista era mentira. En ese momento empezó a gemir, estaba apunto de correrse. Entonces me la saco y me empujó al suelo, se puso arrodillado, me cogió de la mandíbula y me puso la polla en mi boca se la empecé a chupar y se corrió…
Se dejo caer al suelo, yo tenía la boca llena de semen y dos grandes lágrimas bajándome por los ojos. Estaba impotente, no sabía que hacer; me quede quieto, casi no podía moverme, me había dejado destrozado. Al día siguiente me desperté en el suelo él no estaba, pero sí 500€ y una nota: Tu dinero, lárgate.
Mientras me vestía miraba la mesa donde teníamos que haber cenado, pero allí sólo estaba una triste copa de vino…
Relato de Addicted.









